Los adivinos medievales realizan sus pronósticos a partir de
la observación de la naturaleza en general y de los fenómenos astrales en
particular. Uno de los episodios más famosos al respecto es el gran eclipse de
1484 (la conjunción entre Júpiter y Saturno es visible desde la Tierra), que da
pie a las famosas profecías del florentino Girolamo Savonarola sobre el fin de
los tiempos y la actividad de los demonios. En este clima de auge de la
superstición, el papa Inocencio VIII publica un “Mallus Maleficarum” (1487),
que no conoce antecedentes y en el que enseña a detectar diablos y brujas
(“maleficae”): carácter huraño, amoralidad, artilugios mágicos, amuletos
terapéuticos, propiedades curativas… Durante las décadas siguientes se
generaliza este tipo de escritos y la brujería se consolida como aspecto de la
cultura popular. No debe comprenderse, por tanto, como una tradición propia
medieval sino, más bien, de la Edad Moderna.
¡Bienvenido! Este blog recoge a modo de archivo las entradas que mensualmente publicamos en la cuenta de Facebook "Medievalmente: Cultura y Mentalidades en la Edad Media". Se trata de una cuenta abierta a la participación de todos sus miembros sobre temas relacionados con la sociedad, cultura y mentalidad en época medieval. Puedes acceder a dicha página en Facebook desde aquí o consultar en este blog algunas de sus publicaciones temáticas. Puedes contactar con nosotros enviando un mensaje desde aquí.
